Rev. Fac. Agron. (Maracay) 22:9-17. 1996.
Aceptado para su publicación, octubre,1995.
1 Postgrado de Agronomía, Facultad de Agronomía, Universidad Central de Venezuela, Apdo. 4579, Maracay, 2101.Key words: Cultar, Paclobutrazol, flowering, reproductive development, mango, Mangifera indica.
Palabras Clave: cultar, Paclobutrazol, floración, desarrollo reproductivo, mango, Mangifera indica.
El mango (Mangifera indica L.) es un frutal tropical de gran aceptación tanto por el mercado nacional como el internacional, sin embargo, existen muchos factores externos que afectan su comercialización, entre ellos la producción estacional, concentrada entre los meses de mayo a julio, época en la cual se registran los más bajos precios en el mercado, debido al incremento de la oferta y disminución de la demanda. Aunado a ello el manguero presenta un comportamiento irregular o alternante en la producción, el cual dificulta la obtención de cosechas abundantes año tras año.
Los reguladores químicos del crecimiento se han probado en frutales de clima templado principalmente en manzano, durazno y ciruelo. En los últimos años se han utilizado en frutales tropicales tales como el aguacatero y el manguero, obteniéndose reducciones considera-bles en el crecimiento vegetativo e incrementos en los rendimientos. Dentro de los reguladores químicos encontramos al Paclobutrazol (PBZ) un derivado de los triazoles, que actúa sobre las giberelinas y por ende sobre el crecimiento vegetativo. Otro efecto que produce este compuesto es la alteración de la relación floema/xilema, afectando la redistribución de productos y metabolitos necesarios para los procesos de floración y fructificación de la planta. De esta manera se regulan los procesos vegetativos y reproductivos con el objeto de aumentar la eficiencia productiva de la planta a corto y mediano plazo.
Uno de los aspectos más importantes que se presenta a continuación, es establecer la dosis más adecuada o efectiva que permita la obtención de cosechas buenas y rentables para el productor, bajo nuestras condiciones. En base a las experiencias internacionales obtenidas por Lever y Luckwill (1985); Kulkarni (1988); Tongumpai et al. (1991); Khader (1992); Kuriam e Iyer (1993); Voon et al. (1993) y a las recomendaciones que realiza la Industria Química Imperial (ICI), las dosis recomendadas para árboles de mango entre 3 a 4 años es de 2.5 a 3.75 g i.a., mientras que en árboles mayores de 5 años, recomiendan entre 5.0 a 10.0 g i.a. por árbol. Estas dosis pueden ser aumentadas dependiendo de las condiciones edafoclimáticas y de la variedad a ser utilizada. En nuestro país, no se tiene información sobre los efectos del Paclobutrazol (PBZ), en el crecimiento vegetativo y reproductivo del manguero, de aquí la importancia de evaluar la respuesta del cultivar Haden, una de las variedades de mayor importancia comercial en nuestro país a diferentes dosis de PBZ, a fin de obtener informaciones preliminares que sirvan de base a futuras investigaciones.
Investigaciones realizadas por Salazar (1991); Bernardi y Moreno (1993); en México, revelan que el PBZ produjo reducciones altamente significativas en el crecimiento vegetativo e incrementó los rendimientos en las variedades Manila, Tommy Atkins y Ataulfo, cuando se utilizaron dosis comprendidas entre 2.5 - 40 g i.a.
El presente ensayo se realizó durante el período comprendido entre julio de 1993 y junio de 1994, en la Estación Experimental de Experta, en Maracay, Edo. Aragua, la cual esta situada a 450 msnm entre los 10° 15' LN y 68° 27' LE. Se seleccionaron 45 árboles de mango (M. indica L.) cv. Haden, de cinco años de edad injertados sobre mango "Criollo" plantados a 8 x 8 m, en un diseño de bloques al azar, constituido por tres bloques, cinco tratamientos y tres árboles por unidad experimental.
El PBZ fue aplicado en el suelo a 15 cm de profundidad y a 50 cm del tronco, diluído en 1 litro de agua. Las dosis utilizadas en este ensayo fueron: 2.5; 5.0; 10.0 y 15.0 g i.a./árbol, más el testigo 0 g i.a. Todas se aplicaron el 15 de julio de 1993 a excepción de 2.5 g i.a., que fue aplicada el 15 de octubre de 1993, a fin de analizar el efecto de las bajas dosis en época más cercana a la floración natural.
El número y peso total de frutos por árbol, se obtuvo mediante el contaje y pesaje de frutos producidos durante el período de cosecha comprendido entre los meses de enero a junio de 1994. El peso promedio de los frutos se obtuvo dividiendo el peso total entre el número de frutos por árbol.
Para evaluar el inicio de la floración se tomó como criterio la aparición de más de 25 panículas por árbol y la duración del período de floración, el número de días transcurridos desde la aparición de las primeras 25 panículas hasta la última aparición.
El índice de fructificación (IF) se determinó según lo establecido por Avilán y Figueroa (1982), dividiendo el número promedio de frutos entre la superficie lateral promedio durante el período de la cosecha.
En este ensayo se encontró que todas las dosis de PBZ indujeron floraciones profusas y adelantadas con respecto a los árboles testigos. En el Gráfico 1 se observa que la floración se adelantó 122 días cuando los árboles se trataron con 10.0 y 15.0 g i.a.; 92 días cuando se trataron con 5.0 g i.a y 46 días cuando se trataron con 2.5 g i.a. La floración en los árboles testigos se inició en enero de 1994.
También se encontró que el PBZ produjo un extenso período de floración comprendido entre septiembre de 1993 y febrero de 1994, a diferencia de los árboles testigos cuyo período de floración estuvo entre enero y febrero de 1994, en concordancia con lo señalado por Añez y Guerrero (1984), para esta misma variedad (Gráfico 2). Como consecuencia de ello, inflorescencias compactas y de menor tamaño desarrolladas a partir de yemas apicales, subapicales y axilares se observaron progresivamente durante este extenso período de floración en todas las dosis probadas.
Los resultados obtenidos durante el período de cosecha comprendido entre enero y junio de 1994, se muestran en el Cuadro 1. En todas las variables analizadas se observaron diferencias altamente significativas entre los árboles tratados con PBZ y el testigo.
En relación al número y peso de frutos, se observó que los árboles tratados con 15.0 g i.a de PBZ tuvieron mayor producción que los testigos y los tratados con 2.5 g i.a./árbol (Cuadro 1), en este caso los efectos producidos por el PBZ quedaron enmascarados, debido a que los árboles presentaban inicialmente copas de menor tamaño en comparación con los árboles testigos y aquellos en los cuales se les aplicó mayores dosis de PBZ, además la aplicación se realizó en otra época, afectando de esta manera los resultados.
Los árboles testigos presentaron un bajo rendimiento, sin embargo el peso promedio de los frutos fue significativamente superior en comparación con los demás tratamientos. No se observaron diferencias estadísticamente significativas entre los árboles tratados con distintas dosis de PBZ (Cuadro 1).
El índice de fructificación fue alto en aquellos árboles tratados con 15 g i.a. de PBZ; medio, en aquellos donde se utilizaron dosis intermedias y bajo, en los árboles testigos y aquellos tratados con 2.5 g i.a de PBZ.
| Dosis de PBZ g i.a/árbol | Peso de frutos | Peso frutos (kg) | Promedio de frutos (g) | (IF)* No.Frutos/m2 de copa |
| 0.0 (testigo) | 58.0 c | 21.158 c | 367 a | 1.99 c |
| 2.5 | 25.0 d | 7.731 d | 322 b | 1.60 c |
| 5.0 | 72.0 bc | 24.018 bc | 333 b | 4.52 b |
| 10.0 | 104.0 ab | 35.768 ab | 340 b | 5.21 b |
| 15.0 | 131.0 a | 43.624 a | 326 b | 6.30 a |
Los resultados obtenidos en este trabajo revelan un incremento altamente significativo en los rendimientos, cuando los árboles de mango cv. Haden, de 5 años de edad fueron tratados con 5.0; 10.0 y 15.0 g i.a. de PBZ en comparación con los árboles testigos, durante el primer ciclo productivo 1993-94. Estos concuerdan con los resultados obtenidos por Kulkarni (1988); Salazar (1991); Bernardi y Moreno (1993); Voon et al. (1993) y Kuriam e Iyer (1993); en otras variedades de mango.
Debido a que el PBZ, promovió la floración aún en época lluviosa, es posible manejar la hipótesis de que ésta es inducida únicamente cuando los niveles endógenos de giberelina disminuyen, sin embargo, debido a que existen otros factores de clima y suelo que promueven la floración en ciertas épocas del año no se puede afirmar con certeza, dicha hipótesis. La floración en el mango aún permanece sin explicación (Chacko, 1991).
En este trabajo también se encontró que el PBZ aumentó el número de frutos por árbol, pero disminuyó el peso promedio de éstos, (332 g) con respecto al testigo (367 g). A pesar de haberse encontrado diferencias altamente significativas en el peso promedio de los frutos, en los árboles no tratados y tratados con PBZ, sólo se produjeron disminuciones entre el 7 y 12%, lo cual equivale de 27 a 45 gramos menos del peso promedio del mango `Haden'. Por otra parte, el Paclobutrazol adelantó la cosecha entre 1 a 3 meses en comparación con los testigos, lo cual permite obtener cosechas tempranas entre los meses de enero a marzo. El peso de los frutos obtenidos con los tratamientos de PBZ es menor, pero no afecta el calibre o tamaño exigido en el mercado internacional, lo que aunado al adelanto de la cosecha ofrece a los exportadores de este rubro grandes beneficios económicos, pudiendo concurrir al mercado en época de escasez, cuando se obtienen los mayores precios (US$ 15-18 / caja).
Los autores agradecen a ICI Venezolana SA especialmente al Ing. Gustavo Yépez al cedernos el regulador de crecimiento registrado bajo la marca Cultar, y por el apoyo prestado para la consecución de esta investigación.
Añez M.; J. Guerrero. 1984. Estudio comparativo de la variedad mango Haden en Araure, Estado Portuguesa. Revista Unellez de Ciencia y Tecnología. Serie 3. Año 2. p. 73-76.
Avilán, L.; M. Figueroa. 1982. Clasificación de algunas variedades de mango (Mangifera indica L.) cultivadas en Venezuela, según "índice de fructificación". Fruits 37(3): 147-157.
Bernardi, M.; M. Moreno, 1993. Reporte Técnico, Paclobutrazol, ZENECA Mexicana S.A. de C.V. Evaluación experimental del fitorregulador Cultar. 50 p.
Chacko, E. 1991. Mango flowering - Still an enigma !. Third International Mango Symposium. Acta Horticulturae 291:51-372.
Khader, Ses A. 1992. Effect of Paclobutrazol on productivity characteristics and biennial bearing in `Dashehari' mango. Indian Journal of Agricultural Sciences 62(2):163-165.
Kulkarni, V. J. 1988. Chemical control of tree vigour and the promotion of flowering and fruiting in mango, using PBZ. Journal of Horticultural Science 63(3):557-566.
Kuriam, R.; C. Iyer. 1993. Chemical regulation of tree size in mango (Mangifera indica L.) cv. Alphonso. II.- Effect of growth retardants on flowering and fruit set. Journal of Horticultural Science 68(3):355-360.
Lever, B.J.; L.C. Luckwill. 1985. Cultar. Its application in fruit growing. A selection of papers from the Proceedings of the Fifth International Symposium on growth regulator in fruit production. Acta Horticulturae 179. 250 p.
Salazar, G. 1991. Informe técnico de Investigación. Crecimiento vegetativo y productividad en mango `Tommy Atkins' tratados con Paclobutrazol. SARH. Santiago Ixcuintla, Estado de Navarit, México. 23 p.
Tongumpai, P.; K. Jutamanee; S. Subhadrabandhu. 1991. Effect of Paclobutrazol on Flowering of mango cv. Khiew sawoey. Third International Mango Symposium. Acta Horticulturae 291:51-372.
Voon, C.; C. Pitakpaivan; S. Tan. 1993. Mango cropping manipulation with Cultar. Fourth International Mango Symposium. Acta Horticulturae 341:219-228.