Rev. Fac. Agron. (Maracay) 17:367-372. 1991.
Key words: biofertilizer PHS, phosphate rock, Zea mays, Venezuela.
Palabras clave: biofertilizante PHS, roca fosfórica, Zea mays, Venezuela, abonos fosfatados.
En Venezuela existe una significativa cantidad de suelos agrícolas con severos problemas de fertilidad, siendo la deficiencia de fósforo uno de los principales factores. Debido a ello, con el presente trabajo se desea evaluar el comportamiento residual del biofertilizante PHS (mezcla térmica de roca fosfórica de Monte Fresco en su segundo estrato, molida a 100 mallas, y azufre, en un porcentaje de 85.4 y 14.6, respectivamente, e inoculada posteriormente con Thiobacillus sp.) frente al superfosfato triple así como de la mezcla de roca de MF-2 con azufre en la misma proporción que el PHS y finalmente, la roca de MF-2 molida a 100 mallas. Los productos a evaluar fueron suministrados por Fosfasuroeste.
El PHS es un biofertilizante fosfórico obtenido por la fusión de roca fosfórica con azufre elemental, y posteriormente inoculado con bacterias del género Thiobacillus sp. Esta fusión permite la producción de fosfatos fácilmente solubles en el suelo (Urbanek, 1987).
Las primeras investigaciones sobre la oxidación del azufre elemental mediante bacterias, así como su efecto sobre la disponibilidad de fósforo soluble proveniente de rocas fosfóricas, fueron realizadas por Lipman et al. (1916). Los ensayos se efectuaron en la Estación Experimental de Agricultura de New Jersey, y consistieron en la preparación de composts formados por rocas fosfóricas de Tennesse Brown, azufre en polvo y tres suelos diferentes. A cada mezcla así formada se le agregó estiercol. El inóculo se preparó agitando por diez minutos 100 g de suelo fértil, con 200 ml de un medio de cultivo sintético diluído que no contiene fósforo. Los resultados mostraron un aumento en la acidez de los composts estudiados, siendo la mayor para la mezcla efectuada con suelo orgánico. Igualmente se observó un incremento del P soluble para todas las mezclas que contenían S en polvo.
Kittams y Attoe (1965), efectuaron investigaciones sobre algunos factores que afectan la tasa de oxidación del S y la solubilidad del P, en fusiones de roca fosfórica y azufre. En sus resultados observaron un incremento del fósforo total al disminuír el tamaño de la partícula, alcanzándose la mayor producción para la proporción 1:1.
En México Alvarez et al. (1981) efectuaron un ensayo a fin de evaluar la eficiencia agronómica de algunas rocas tratadas con azufre y Thiobacillus sp. obervándose que el efecto de las bacterias dependía de la flora autóctona del suelo.
El término "biosuper" fue usado por primera vez por Swaby (1975), citado por Rajan (1981), para referirse a la mezcla física de roca fosfórica y azufre, dependiendo su efectividad de la presencia en el suelo de Thiobacillus thioxidans.
Rajan (1981) evaluó roca de baja reactividad, aplicada como biosuper. En lo referente a la producción de materia vegetal seca, el biosuper permitió lograr respuestas similares a las del superfosfato triple lo que se atribuyó a la oxidación del azufre por los microoganismos del género Thiobacillus.
Se efectuó un ensayo en invernadero con arreglo factorial completamente aleatorizado, consistente en: a) cuatro fuentes: superfosfato triple (SFT), roca fosfórica de Monte Fresco en su segundo estrato molida a 100 mallas (MF-2), biofertilizante PHS y mezcla de la roca fosfórica anterior con S en la misma proporción que el PHS (MF-2+S); b) cuatro dosis de P: 100, 200, 300 y 400 ppm; c) tres cosechas sucesivas y d) tres repeticiones de cada tratamiento. Se usó un suelo ácido (pH=5) de la localidad de Ayarí, estado Táchira, clasificado como Inceptisol (Tipic Dystropepts). Se tomaron los primeros 15 cm del suelo, se secó al aire, tamizó por malla de 4 mm y se colocó la cantidad necesaria en materos de 2 kg. Se incorporó la cantidad de PHS de acuerdo a los tratamientos, mezclándose con el suelo e incubándose por 15 días. Luego se aplicaron las restantes fuentes y dosis previstas, así como una fertilización básica de los restantes nutrimentos. Se colocaron cinco semillas de maíz (Zea mays L.) variedad Arichuna en cada matero. A la semana se efectuó el raleo dejando dos plantas en cada uno, cosechando la parte aérea treinta días después. Se extrajeron las raíces así como muestras de suelo en cada pote. Se efectuó el lavado y secado del material vegetal para pesarlo posteriormente, efectuar digestión nítrico-perclórica y determinación del P total por la mezcla reactante. Luego se repitió todo el procedimiento, excepto la aplicación de las fuentes fosfóricas, por dos veces más hasta obtener tres cosechas. Se realizó un análisis de varianza y la diferencia entre promedios se probo mediante la prueba Duncan.
Los resultados obtenidos para la materia vegetal aérea y radical indican una disminución en la producción a medida que aumenta el número de cosechas, con valores altamente atípicos para el superfosfato triple en la tercera cosecha. Por otra parte, se observa una relación directa entre la dosis y la producción para todas las fuentes y cosechas. La tendencia entre fuentes con la materia vegetal aérea es la siguiente:
mientras que para la materia vegetal radical es:
El fósforo total en la parte aérea y radical presenta resultados similares a la materia vegetal aérea, tanto en lo referente a la respuesta con las dosis, como en la tendencia entre fuentes.
La producción relativa aérea arroja resultados atípicos en la tercera cosecha, ya que estos valores tan altos están sobreestimando la respuesta por el valor tan bajo del patrón de referencia, debido a ello no hay mucho que considerar al respecto. La producción relativa radical arroja resultados más cónsonos con la realidad, aunque se está sobreestimando algo la respuesta en la tercera cosecha, sin embargo la tendencia entre cosechas es más lógica a pesar de observarse que en este ensayo no hay evidencia del efecto residual de la roca fosfórica o de las fuentes azufradas, ya que la respuesta de las mediciones directas siempre es menor al aumentar las cosechas. En forma general, la producción relativa tiene la siguiente tendencia entre fuentes: