Rev. Fac. Agron. (Maracay) 16:259263. 1990.
Trabajo aceptado para su publicación en noviembre de 1990.
Universidad Central de Venezuela, Facultad de Agronomía, Instituto de Zoología Agrícola. Apartado 4579, Maracay 2102, Venezuela
Key words: corn planthopper, Peregrinus maidis, sampling techniques.
Palabras clave: chicharrita del maíz, Peregrinus maidis, técnicas de muestreo.
Byerly et al. (1978) señalan que haciendo una revisión de los diferente s método s de muestreo utilizados en estudios entomológicos , se puede evidenciar que la gran mayoría de ellos proveen estimaciones inadecuadas de la población de insectos existentes en determinado momento. Sin embargo, algunos métodos han aportado resultados exitosos; así, Dietrick et al. (1959) idearon el uso de aspiradores a motor y lo recomiendan para el muestreo de artrópodos en campos cultivados. Coon y Rinick (1962) recomiendan el uso de bandejas con separadores para muestrear áfidos. Byerly et al. (1978) recomiendan el uso de bolsas (WPBS: whole plant bag sampling method) que permiten cubrir rápidamente una planta y colectar toda la fauna que se encuentre sobre ella. Salazar y Ferrer (1978) recomiendan, para el muestreo de la candelilla de la caña de azúcar en Venezuela, el uso de láminas metálicas de color amarillo cubiertas por un adherente inerte y suspendidas a una altura de 1.20 m.
Estas experiencias sirvieron de base para probar los métodos descritos para el muestreo de la chicharrita, Peregrinus maidis, importante vector de enfermedades virales del maíz en Venezuela.
En cuatro parcelas de 40 m2 cada una, sembradas con maíz híbrido Arichuna y ubicadas en el campo experimental de la Facultad de Agronomía en Maracay, Venezuela; se probaron cinco métodos de muestreo, con el fin de escoger el más adecuado para estimar las poblaciones de este insecto. Los muestreos se realizaron cada 15 días utilizando las siguientes técnicas:
1) OBSERVACION VISUAL: se escogieron 10 plantas al azar por parcela, revisándose cuidadosamente para contar todos los esta dos del insecto presentes por planta. Debido a que estos insectos tienden a esconderse en el cogollo y vainas de las hojas, la revisión debió hacerse abriendo estos refugios y tratando de perturbar lo menos posible a los insectos. Haciéndolo con cuidado, los insectos pueden contarse sin problemas, resultando un método de muestreo absoluto por planta.
2) BANDEJAS: se utilizaron bandejas de aluminio de 30x20x6 cm, pintadas de color amarillo y con separadores metálicos de igual color, siguiendo las recomendaciones de Coon y Rinick (1962). Estas bandejas se ubicaron a la misma altura del cultivo (variable en el tiempo), utilizando soportes de madera y en una disposición que resultaba en una bandeja por cada 40 m . Dentro de la bandeja se colocó una solución de agua jabonosa. El tiempo de permanencia de la bandeja en el cultivo fue de 24 horas en cada muestreo.
3) LAMINAS PEGAJOSAS: utilizando láminas metálicas (latón) de 25 cm por lado, pintadas de color amarillo y untadas con una sustancia adherente especial para capturar insectos (TangleTrap, marca registrada de The Tanglefoot Co., Michigan), la cual permanece viscose por largo tiempo. Estas láminas fueron suspendidas a la misma altura del cultivo (variable en el tiempo) con la ayuda de soportes de madera. Cada lámina se colocaba en el cultivo durante 24 horas en cada muestreo, usándose una por cada 40 m2
4) ASPIRADOR A MOTOR: se utilizó un aspirador a motor de gasolina (DVAC) especialmente diseñado para colectar insectos. Cada muestra consistió en diez pases del aspirador en igual número de plantas escogidas al azar. Los insectos colectados se recogieron en una malla y luego se colocaron en un refrigerador a 6 °C, para su posterior contaje.
5) BOLSAS: se utilizaron diferentes tamaños de bolsas plásticas, de acuerdo a la altura de la planta al momento del muestreo, con la cual se cubría rápidamente la planta. Se cortaba a nivel del suelo y se cerraba herméticamente para llevarla al refrigerador a 6 °C para su posterior contaje. Se muestreaban 10 plantas al azar por cada parcela.
Sólo pueden compararse los resultados obtenidos en los contajes de adultos macrópteros, por ser éstos los únicos que son cuantificados por todos los métodos de muestreo ensayados. Las ninfas y los adultos braquípteros nunca fueron capturados en las bandejas ni en las láminas pegajosas, lo que corrobora la poca movilidad de dichos estados. Revisando las plantas, también se pudo determinar que el aspirador a motor no puede extraer los insectos escondidos en el cogollo o vainas de las hojas del maíz.
La experiencia de campo nos llevó a considerar el método de contaje visual como un método absoluto, ya que realizándolo en forma cuidadosa, muy pocos insectos escapan del contaje. Además, es la única técnica que permite cuantificar los insectos refugiados en el cogollo y hojas envainadoras de la planta.
| - | Edad del cultivo (Semanas) | |||
| - | 2 | 4 | 6 | 8 |
| Láminas pegajosas | 3.67 | 0.52 | 0.00 | 0.24 |
| Bandejas con separadores | 0.66 | 1.00 | 0.66 | 0.49 |
| Aspirador a motor | 2.20 | 1.01 | 0.51 | 0.23 |
| Bolsa plásticas | 0.74 | 0.69 | 0.18 | 0.00 |
| Contaje visual | 8.69 | 6.54 | 3.22 | 4.47 |
Al comparar mediante un análisis de correlación y regresión los resultados de cada método con los obtenidos en el contaje visual, considerado un método absoluto, se encontró que sólo los resultados logrados en las láminas adhesivas (r = 0.62) y las bolsas (r = 0.38) mostraron una correlación estadísticamente significativa. La no significación con el método del aspirador es explicable por la incapacidad que tiene para extraer insectos escondidos en la planta. Sin embargo, la no correlación con las bandejas pero sí con las láminas pegajosas de igual color y material, trace suponer que los insectos pueden ser atraídos por los separadores de las bandejas (similares a las láminas), mas no caían a la solución jabonosa para garantizar su capture y posterior contaje. El método de las bolsas, también considerado un método absoluto, siempre arrojó resultados inferiores a los contajes visuales, lo que puede explicarse si tomamos en cuenta que por ser de material plástico permitía una rápida condensación de la humedad, que formaba una mezcla de agua y sierra, donde podían confundirse algunos ejemplares capturados y escapar del contaje. Este problema podría ser superado, sustituyendo las bolsas plásticas por bolsas de tela o de cualquier otro material que impida la condensación de humedad en su interior.
A pesar de obtener correlaciones estadísticamente significativas entre los métodos de las bolsas y láminas pegajosas con los contajes visuales, en ambos caves los coeficientes de regresión resultaron bajos como para considerarlos de valor predictivo.
De acuerdo a los resultados obtenidos se puede afirmar que el contaje visual es un método de muestreo eficiente para estimar las poblaciones de Peregrinus maidis, pudiéndose considerar un método absoluto para conocer el número de insectos por planta. Los buenos resultados obtenidos dependen de la experiencia e interés de la persona que lo realice, la cual debe revisar las plantas cuidadosamente y hacer énfasis en los refugios donde comúnmente se esconden los insectos.