Rev.
Fac. Agron. (Maracay)
27:105-117.2001.
Estudio del crecimiento y desarrollo de la caraota (Phaseolus
vulgaris L.) bajo diferentes densidades de población. III. Rendimiento y
sus componentes
ABSTRACT
A
research was carried out at the experimental field of Facultad de Agronomía,
of Universidad Central de Venezuela in Maracay (Aragua state, Venezuela), in
order to evaluate yield and its components of the following common bean varieties: Tacarigua, Montalbán, Tenerife
(commercial varieties) and UCV-Manuare (experimental variety) at four plant densities
119000 plant ha-1
(low-low), 151500 plant ha-1(medium-low),
208333 plant ha-1
(medium-high) and 333333 plant ha-1
(high-high).
Crop was planted in abundance, on one side of the ridge, in October, 1995, and
thined out 14 days after planting by using calibrated boards at 5, 8, 11 and
14 cm, which gave as a result different population densities. The experiment
was a 4 x 4 (4 varieties x 4 densities) factorial on a randomized complete
block design with 3 replications. The highest yield (2215 kg ha-1)
was observed on ‘Tacarigua’ at high-high density. The highest number of
pods per plant (17.17) and seeds per plant (83.00) was found at low-low
densities and it decreased as plant density increased. The highest number of
seeds per pod (5.32) was obtained by ‘Tenerife’ at medium-low density. The
highest weight of 100 seeds (20.42) was produced by ‘UCV-Manuare’ at
low-low density. It is commendable to sow between 119000 and 151500 plant ha-1
densities, since the number of seeds per hectare decreases, and so do
production costs. As no differences were detected for the yields, presented by
the four common bean varieties, the use of the most resistant variety to
common diseases for the region and the sowing period is recommended.
Key
words: Common
bean, density, Phaseolus vulgaris, crops yield, variety
COMPENDIO
Se condujo un ensayo en el Campo Experimental del Instituto de Agronomía,
Universidad Central de Venezuela, Facultad de Agronomía, Maracay, estado
Aragua-Venezuela. El objetivo fue evaluar el rendimiento y sus componentes en
las siguientes variedades de caraota (Phaseolus vulgaris L.):
Tacarigua, Montalbán, Tenerife (comerciales) y UCV-Manuare
(experimental)
a cuatro densidades poblacionales: baja-baja (119000 pl ha-1),
media-baja (151500 pl ha-1),
media-alta (208333 pl ha-1)
y alta-alta (333333 pl ha-1).
La siembra se llevó a cabo en octubre de 1995, colocándose las semillas sobre
un costado del camellón a chorro corrido; posteriormente, entresaque manual a
los catorce días después de la siembra (DDS), con el uso de tablas calibradas
a 5, 8, 11 y 14 cm, lo que dio origen a las diferentes densidades poblacionales.
El diseño experimental empleado fue un factorial 4 x 4 (4 variedades x
4 densidades) en bloques al azar, con tres repeticiones. El mayor
rendimiento (2215 kg ha-1)
se observó en ‘Tacarigua’, densidad alta-alta. El mayor número de vainas
por planta (17.17) y semillas por planta (83.00) se encontró en la densidad
baja-baja y disminuyeron en la medida en que se aumentó la densidad. La mayor
cantidad de semillas por vaina (5.32) la obtuvo ‘Tenerife’ en la densidad
media-baja. El mayor peso de cien semillas (20.42) lo mostró UCV-Manuare en la
densidad baja-baja. Se recomienda sembrar entre las densidades 119000 y 151500
pl ha-1,
ya que se disminuye el número de semillas por hectárea, por ende los costos de
producción. Dado que no se observaron diferencias en los rendimientos
presentados por las cuatro variedades, se sugiere usar la variedad más
resistente a las enfermedades más comunes para la zona y época a sembrar.
Palabras
clave: caraota, densidad, Phaseolus vulgaris, rendimiento de
cultivo, variedad
INTRODUCCION
La
caraota (Phaseolus vulgaris L.) es una de las leguminosas más
importantes, debido a su amplia distribución en los cinco continentes y por ser
un complemento nutricional en los países latinoamericanos (Debouck e Hidalgo,
1985; Muñoz et al., 1993). A pesar de su importancia en el consumo
humano, donde actúa como alimento rico en proteínas que complementa al arroz,
maíz y otros cereales ricos en carbohidratos (Mora, 1983; Gómez, 1989), su
producción y rendimiento promedio en Venezuela son bajos. El rendimiento
promedio en 1994 estuvo alrededor de 610 kg ha-1
(MAC, 1995), por lo que se hace necesario realizar una serie de investigaciones
relacionadas con el rubro, donde se puedan medir diferentes variables, entre
ellas: el rendimiento y sus componentes, con el fin de explicar y/o proponer
alternativas para aumentar los rendimientos promedios a nivel nacional (Warnock
y Lizaso, 1995).
Entre
las principales causas del bajo rendimiento se señalan entre otras:
- Variables del clima
-
Baja fertilidad de los suelos
-
Ataque de insectos y enfermedades
-
Escaso mejoramiento genético
-
Carencia de agricultores diestros en el cultivo. Los pequeños agricultores que representa el grueso de la producción
(aproximadamente el 80% de la producción nacional), disponen de recursos
limitados por lo que aplica métodos rudimentarios de producción, a pesar de
que existen una serie de prácticas que pueden ser empleadas, entre las cuales
se encuentran: uso de semillas certificadas y agroquímicos en general
-
Investigación prácticamente nula en los sistemas de producción de
cultivos asociados, que son los que predominan en la producción de caraota en
nuestro país
-
En las zonas donde se cumplen con las exigencias agroclimáticas del
cultivo, los productores utilizan poca tecnología, por lo que se limita su
expansión. Las siembras se realizan de manera tardía (tempo-rada de norte),
debido al incremento desmesurado de diversos insectos y enfermedades del período
húmedo, donde la alta humedad relativa existente favorece la incidencia (San
Vicente, 1982; Mora, 1983; Gómez, 1989; Santos, 1992; Fundación Polar, 1993).
Toda esta problemática
ha incidido en que la producción sea deficiente, por lo que el Estado debe
recurrir a las importaciones, con la consecuente fuga de divisas (Gorrin, 1983);
de allí la importancia de dirigir esfuerzos hacia la implementación de
estrategias tecnológicas y diversas alternativas para impulsar en un principio
la producción de caraota a nivel regional (Warnock, 1994).
El objetivo de la investigación fue evaluar el rendimiento y sus componentes, en cuatro variedades de caraota: Tacarigua, Montalbán, Tenerife (comerciales) y UCV-Manuare (experimental) a cuatro densidades de siembra, con el propósito de recomendar la variedad y la densidad de siembra más adecuada para la siembra del cultivo.
MATERIALES
Y METODOS
Se
condujo un ensayo en el campo experimental del Instituto de Agronomía, de la
Facultad de Agronomía, de la Universidad Central de Venezuela, en Maracay,
estado Aragua - Venezuela (10º 15’ latitud Norte y 67º 36’ longitud Oeste
a 450 msnm), durante los meses de octubre de 1995 - enero de 1996 (época de
salida de lluvias); cuyas características fueron las siguientes:
-
Las poblaciones se originaron a partir de semillas botánicas de las
diferentes variedades comerciales: Tacarigua (variedad usada por los productores
de caraota de la zona central del país, por lo que se denomina tradicional),
Montalbán, Tenerife y UCV-Manuare, siendo esta última una variedad que se
encuentra en la fase experimental de campo; sembradas en parcelas cuyas
dimensiones fueron de 7.2 x 5 m (36 m2).
Estas estuvieron conformadas por doce hilos separados a 0.6 m. Los hilos 1, 3,
5, 7 y 9 correspondieron a los hilos de bordura; los hilos 2, 4, 6 y 8 a los
muestreos semanales y los hilos 10, 11 y 12 para la medición del rendimiento
final. El área total del ensayo fue de 2246.4 m2
-
El diseño experimental empleado fue un factorial 4 x 4 (4 variedades x 4
densidades) en bloques al azar, con tres repeticiones. La combinación de los
factores originó 16 tratamientos por repetición. Cada parcela de doce hilos
constituyó una unidad experimental
-
La preparación del terreno se efectuó con 4 pases cruzados de rastra.
Se aplicó urea (46% de nitrógeno) en dosis de 150 kg ha-1,
presiembra incorporada con el último pase de rastra y se procedió al surcado.
La siembra se realizó en octubre de 1995, en forma manual a chorro corrido
sobre un costado del camellón. Catorce días después de la siembra (DDS) se
efectuó el entresaque manual, mediante el uso de tablas calibradas a: 5, 8, 11
y 14 cm (distancia entre plantas), lo que dio origen a las cuatro densidades
poblacionales: baja-baja (119000 pl ha-1),
media-baja (151000 pl ha-1),
media-alta (208333 pl ha-1)
y alta-alta (333333 pl ha-1)
-
La cosecha se realizó a los 73 DDS, en dos de los hilos destinados para
las estimaciones de rendimiento. Se procedió a contar el número de plantas por
unidad experimental y a cada planta se le determinó: número de vainas, número
de semillas por vaina, número total de semillas, peso total de semillas más el
peso total de las vainas, peso total de las semillas (rendimiento) y peso de
cien semillas. Los datos obtenidos fueron evaluados mediante un análisis de
varianza (Freund y Littell, 1991) y posterior prueba de amplitud de rangos Múltiples
de Duncan.
RESULTADOS
Y DISCUSION
El
rendimiento es la expresión final de todo lo acontecido durante el ciclo de
crecimiento y desarrollo del cultivo. La expresión “fenotípica”
rendimiento depende del genotipo, del ambiente y de la interacción
genotipo-ambiente. Para evaluar esto se estudiaron las variables número de
vainas por planta (v pl-1),
número de semillas por planta (s pl-1),
número de semillas por vaina (s v-1),
peso de las semillas más el peso de las vainas (ps+pv), peso de las semillas
(ps) (rendimiento kg ha-1)
y peso de cien semillas (ciens).
Los
resultados del análisis de varianza, se presentan en el Cuadro 1 para cada una
de las variables, en las cuatro densidades poblacionales. De acuerdo a los
resultados se detectaron diferencias significativas en las siguientes variables:
v pl-1
y s pl-1
para variedad, s v-1
para repetición y altamente significativas para v pl-1
y s pl-1
para densidad, s v-1
y ciens para variedad. El coeficiente de variación manifiesta el grado de
variabilidad de una característica dada. Un alto grado de variabilidad se
relaciona con un alto coeficiente de variación (Moreno, 1994). Las variables
estudiadas presentaron los siguientes coeficientes de variación (cv):
v pl-1
= 7.64, s pl-1
= 20.5, s v-1
= 9.56, ps+pv = 19.3, ps = 20.4, pv = 16.5 y ciens = 8.6.
Al
realizar la prueba de amplitud de rangos Múltiples de Duncan para cada una de
las variedades estudiadas (Cuadro 2), se observa que no existen diferencias para
la variable
pl ha-1,
siendo estadísticamente iguales las densidades poblacionales para todas las
variables, encontrándose los mayores valores para la variedad Tenerife (186883
pl ha-1),
seguida por Tacarigua (175184 pl ha-1),
Montalbán (173457 pl ha-1)
y UCV-Manuare (172685 pl ha-1).
En
cuanto a las variables v pl-1
y s pl-1
los promedios se agruparon en tres grupos de medias diferentes, dos grupos para
s v-1
y cuatro grupos para ciens. En cuanto al número de semillas por planta (s pl-1)
resultó ser estadísticamente igual en las variedades Tacarigua (72.75 s pl-1)
y Montalbán (63.42 s pl-1),
mientras que Tenerife (59.75 s pl-1)
y UCV-Manuare (55.25 s pl-1)
estuvieron en un segundo grupo, siendo ambas iguales a ‘Montalbán’ pero
diferentes de ‘Tacarigua’. El orden decreciente del número de vainas por
planta (v pl-1)
para variedad fue: Tacarigua (15 v pl-1),
Montalbán (12.58 v pl-1)
y UCV-Manuare (12.33 v pl-1),
las cuales resultaron ser estadísticamente iguales, siendo ‘Tacarigua’ la más
rendidora para esta variable; en el otro grupo de medias se ubico ‘Tenerife’
(11.08 v pl-1)
que fue estadísticamente igual a Montalbán y UCV-Manuare, pero diferente de
Tacarigua.
En
cuanto al número de semillas por vaina para variedad, se observa en el Cuadro
2, que la mayor cantidad la presentó ‘Tenerife’ (5.32 s v-1).
En segundo lugar se encontraron ‘Tacarigua’ y ‘Montalbán’ con valores
promedios de 5.13 y 5.02 s v-1,
respectivamente, las cuales fueron iguales entre sí, superando a la variedad
UCV-Manuare (4.4 s v-1).
Según San Vicente (1982), obtuvo que el número de semillas por vaina para
‘Tacarigua’ en la localidad de Maracay fue de 6 s v-1
y 5 s v-1
para la localidad de Guarabao. Similarmente, Valderrama et al. (1997)
evaluaron 26 genotipos de caraota en Colombia, encontrando diferencias altamente
significativas para el número de v pl-1,
s v-1
y peso de cien semillas.
Para
las variables ps+pv, ps y pv expresadas todas en kg ha-1,
se muestra que no existen diferencias estadísticamente significativas entre si,
lo cual puede atribuirse a que no se encontraron diferencias entre el número de
plantas por hectárea para variedad (Cuadro 2). Lo más importante de resaltar
en este caso, es que los rendimientos, expresados por el peso de semilla (ps, kg
ha-1)
de todas las variedades fueron similares entre sí, por lo que pudiera emplearse
la variedad que sea más resistente a las enfermedades más comunes de la zona y
época de siembra.
Cuadro
1. Resultados del análisis de varianza para el número de vainas por planta
(v pl-1),
número de semillas por planta (s pl-1),
número de semillas por vaina (s v-1),
peso de semillas más el peso de las vainas (ps+pv), peso de las semillas (ps),
peso de las vainas (pv), y peso seco de cien semillas (ciens)
|
|
|
Suma
de cuadrados
|
||||||||||
|
F
de V |
G
de L. |
v
pl-1 |
s
pl-1 |
s
v-1 |
ps+pv |
ps |
pv |
ciens |
||||
|
Var |
3 |
0.48 |
106.04 |
1259.23 |
349057.39 |
14848201719.51 |
2142405991.54 |
395222.20 |
||||
|
Den |
3 |
3.15 |
4342.19 |
1612.81 |
196453.94 |
143838298287.41 |
8925270312.91 |
16253.48 |
||||
|
Rep |
2 |
0.08 |
17.83 |
387.82 |
238260.24 |
44633040757.68 |
2365398937.14 |
33.962.22 |
||||
|
Var*Den |
9 |
1.26 |
3.69 |
11.34 |
71982.02 |
19989006090.34 |
561079564.84 |
9820.53 |
||||
|
EE |
30 |
1.20 |
6.62 |
38.08 |
66620.18 |
55070381984.65 |
2192605850.14 |
31829.48 |
||||
|
cv
(%) |
|
7.64 |
20.5 |
9.56 |
19.30 |
20.40 |
16.50 |
8.60 |
||||
|
Total |
47 |
|
|
|
|
|
|
|
||||
|
|
Cuadrados
medios |
|||||||||||
|
|
|
v pl-1 |
s
pl-1 |
s
v-1 |
ps+pv |
ps |
pv |
ciens |
||||
|
|
|
0.16* |
662.75* |
1.90** |
183711.26ns |
80823.58ns |
26507.19ns |
14.91** |
||||
|
|
|
1.05** |
4135.42** |
0.39ns |
503728.06ns |
285547.52ns |
31256.69ns |
0.52ns |
||||
|
|
|
0.04ns
|
445.77ns |
0.87* |
273862.34ns |
162976.19ns |
14513.77ns |
2.34ns |
||||
|
|
|
0.14ns |
26.38ns |
0.43ns |
167400.04ns |
119408.61ns |
4698.82ns |
2.09ns |
||||
|
|
|
0.04 |
165.55 |
0.23 |
289652.96 |
190125.39 |
11532.42 |
2.76 |
||||
G
de L: Grados de Libertad, ns:
no significativo
*
p<0.01
**
p<0.05
Cuadro
2. Comparación de medias de la prueba
de amplitud de rangos múltiples de Duncan, para el número de plantas por hectárea,
número de vainas por planta (v pl-1),
número de semillas por planta (s pl-1),
número de semillas por vaina (s v-1),
peso de semillas más el peso de las vainas (ps+pv), peso de las semillas (ps),
peso de las vainas (pv), y peso seco de cien semillas (ciens); para cada una de
las variedades estudiadas
|
|
Variedades |
||||
|
Variables |
Montalbán |
Tacarigua |
Tenerife |
UCV-Manuare |
|
|
pl ha-1 |
173457 a |
175184 a |
186883 a |
172685 a |
|
|
v
pl-1 |
12.58
ab |
15.00
a |
11.08
b |
12.33 ab |
|
|
s
pl-1 |
63.42
ab |
72.75
a |
59.75
b |
55.25
b |
|
|
s
v-1 |
5.02 a |
5.13 a |
5.32 a |
4.40
b |
|
|
ps+pv (kg ha-1) |
2855.30 a |
2913.80 a |
2633.30 a |
2747.30 a |
|
|
ps (kg ha-1) |
2175.10 a |
2215.00 a |
2024.40 a |
2137.30 a |
|
|
pv(kg ha-1) |
680.42 a |
698.67 a |
608.92 a |
609.42 a |
|
|
ciens (g) |
19.75 ab |
17.83
c |
18.92
bc |
20.42 a |
|
Medias
en filas acompañadas de letras iguales son estadísticamente idénticas. Duncan
(5%)
El
mayor peso de cien semillas lo mostró la variedad UCV-Manuare (20.42 g),
seguida de Montalbán (19.75 g) que fue estadísticamente igual a ella pero
diferente de ‘Tacarigua’ y ‘Tenerife’. La variedad Montalbán fue estadísticamente
igual a la variedad Tenerife (18.92 g); por otra parte, Tenerife y Tacarigua
(17.83 g) resultaron iguales entre sí (Cuadro 2).
Los
resultados de la variable número de plantas por hectárea (pl ha-1)
para cada densidad poblacional demuestran que se encontraron tres grupos de
medias, estando el mayor número de plantas representado por la densidad
alta-alta (272377 pl ha-1),
seguido de la densidad media-alta (183334 pl ha-1),
y en un mismo grupo se ubicaron las densidades media-baja y baja-baja con 139815
pl ha-1
y 112654 pl ha-1,
respectivamente (Cuadro 3).
Adicionalmente,
en el Cuadro 3, se observan los componentes del rendimiento para las cuatro
densidades poblacionales. El mayor número de vainas por planta se obtuvo en la
densidad baja-baja (17.17 v pl-1)
y decreció en la medida en que se incrementó la densidad; encontrándose
cuatro grupos de medias. Tanaka (citado por Gómez, 1982) señaló que cuando
sembró a 12.5 cm entre hileras y 12.5 cm entre plantas se generó una mayor
cantidad de plantas por superficie. En comparación con un espaciamiento entre
plantas de 50 cm y 50 cm entre hileras, donde el número de nudos por planta se
incrementó, al igual que el número de ramas, dando como resultado un mayor número
de legumbres por planta; sin embargo, este aumento de vainas no logró compensar
el rendimiento obtenido en la densidad más alta, debido al pequeño número de
plantas por unidad de superficie.
Cuadro
3. Comparación
de medias de la prueba de amplitud de rangos múltiples de Duncan, para el número
de plantas por hectárea, número de vainas por planta (v pl-1),
número de semillas por planta (s pl-1),
número de semillas por vaina (s v-1),
peso de semillas más el peso de las vainas (ps+pv), peso de las semillas (ps),
peso de las vainas (pv), y peso seco de cien semillas (ciens); para cada una de
las densidades evaluadas
|
|
Densidades |
||||
|
Variables |
Baja - Baja |
Media - Baja |
Media-Alta |
Alta-Alta |
|
|
pl ha-1 |
112654 c |
139815 c |
183334 b |
272377 a |
|
|
v
pl-1 |
17.17 a |
14.17
b |
11.17
c |
8.50
d |
|
|
s
pl-1 |
83.00 a |
73.00
a |
53.00
b |
42.17
c |
|
|
s
v-1 |
5.01 a |
5.19 a |
4.75 a |
4.93 a |
|
|
ps+pv (kg ha-1) |
2552.50 a |
2841.10 a |
2717.70 a |
3038.40 a |
|
|
ps (kg ha-1) |
1962.30 a |
2182.80 a |
2080.80 a |
2325.80 a |
|
|
pv(kg ha-1) |
659.67 a |
589.67 a |
636.67 a |
712.67 a |
|
|
ciens (g) |
19.33 a |
19.33 a |
18.92 a |
19.33 a |
|
Medias
en filas acompañadas de letras iguales son estadísticamente idénticas. Duncan
(5%)
No
obstante, en este caso si se presentó una compensación del rendimiento; ya
que, a pesar de tener un menor número de plantas por hectárea, el número de
vainas por planta se incrementó y en las densidades más altas el número de
vainas por planta disminuyó pero se compensó con el mayor número de plantas,
ocurriendo que los rendimientos fueran estadísticamente iguales para variedades
y densidades.
Por
otra parte, Gómez (1982) llevó a cabo un ensayo usando un distanciamiento
entre surcos de 50, 60 y 70 cm y entre plantas de 5, 10 y 15 cm, obteniendo que
a mayor número de plantas, menor número de vainas. En un ensayo conducido por
San Vicente (1982) en las localidades de Guarabao (estado Yaracuy) y Maracay
(estado Aragua), en los meses de agosto y noviembre y sembrando a 6 cm entre
plantas y 60 cm entre hileras, encontró que el número promedio de vainas por
planta fue de 13.4 para Guarabao y 14.2 para Maracay.
En
cuanto al número de semillas por planta (s pl-1)
para densidad, se observaron tres grupos de medias. El mayor número de s pl-1
se obtuvo en la densidad baja-baja (83 s pl-1),
disminuyendo consecutivamente en las densidades de siembra más altas 73 s pl-1
(media-baja), 53 s pl-1
(media-alta) y 42.17 s pl-1
(alta-alta). Resultando ser las mejores densidades las baja-baja y media-baja,
que estadísticamente son iguales entre sí pero diferentes del resto (Cuadro 3).
En
general, los resultados demuestran que no se encontraron diferencias en los
rendimientos para variedad, ni densidad, debido a la compensación de los
rendimientos (Cuadros 2 y 3). De manera similar Higuita et al. (1998),
realizaron la evaluación agronómica de nueve variedades de caraota en Colombia
a dos densidades de siembra (200000 y 250000 pl ha-1),
las cuales no mostraron diferencias significativas en el rendimiento.
Valderrama
et al. (1997), efectuaron la evaluación de 26 genotipos de caraota
encontrándose rendimientos muy variables con diferencias altamente
significativas, oscilando entre 253 y 2290 kg ha-1
en una densidad de 133333 pl ha-1.
Nielsen y Nelson (1998), emplearon varios tratamientos bajo estrés hídrico, señalando
que cuando el estrés fue durante la fase reproductiva hubo una reducción drástica
en el número de v pl-1
y s v-1;
demostrando que las condiciones de manejo juegan un papel importante sobre los
rendimientos del cultivo.
Los
resultados de esta investigación y los señalados en trabajos anteriores,
permiten concluir que los mayores rendimientos fueron observados en la variedad
Tacarigua, cuando se sometió a la densidad alta-alta, lo que coincide con el
mayor peso de la biomasa y el superior índice de área foliar.
Adicionalmente,
se recomienda sembrar entre las densidades de 119000 y 151500 pl ha-1;
a nivel de productores, ya que se disminuyen el número de semillas por hectárea
y por ende los costos de producción, sin verse afectados los rendimientos.
Por
otra parte, debido a que no se encontraron diferencias estadísticamente
significativas entre los rendimientos para variedad se puede recomendar la
siembra de aquella que más se adapte a las condiciones agroclimáticas de la
zona.
AGRADECIMIENTO
A la Universidad
Central de Venezuela, Facultad de Agronomía. A FUNDACITE-Aragua y al
Vice-rectorado Académico por el financiamiento para la realización de esta
investigación. A Luis Alexander Díaz, Carmen Martínez, María Martínez,
Florencio Martínez, Raquel Medina, Lupe Martínez, Lurimar Tremaria, Juan
Reyes, Gilberto Landaeta, Ana González; por su valiosa colaboración en el
contaje de la cosecha final; a esta tierra Venezuela, por ser tan generosa, a
Careliz Moreno y José Moreno.
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